domingo, 15 de noviembre de 2009

STALIN, SALVADOR O VERDUGO DE LA II REPUBLICA ESPAÑOLA

Una de las cuestiones controvertidas de la Guerra Civil Española, es el papel que jugó la Unión Soviética durante los 3 años que duró la contienda ¿sirvió el régimen de Stalin a la causa Republicana o por el contrario, se puede decir que fue otro de sus verdugos?, vamos a mostrar los hechos y que cada cual decida al final donde posicionarse.

La ayuda soviética al bando Republicano, en el aspecto militar, supuso un balón de oxígeno, dadas las circunstancias internacionales existentes, tras la creación del Comité de Londres , organización creada a petición de Francia para controlar la intervención extranjera en España, a la cual se adhirieron 27 países, entre los cuales se cuentan las principales potencias democráticas de la Europa de aquel momento Reino Unido y Francia.

Este comité no consiguió jamás su objetivo, porque desde el comienzo Alemania, Italia y Portugal ayudaron a los sublevados y por el bando Republicano recibieron ayuda principalmente de Rusia, México y Francia. Esta última vendió armas a los republicanos hasta que se creó el Comité de Londres. También los Estados Unidos ayudaron a ambos bandos, puesto que a los sublevados les vendían gasolina y a los Republicanos les vendía aviones, con excepción de México y los Estados Unidos, todos formaban parte del Comité de Londres.


No obstante, la ayuda Soviética al bando Republicano estuvo condicionada desde el principio, en el aspecto político, debido a la guerra abierta en Rusia contra los opositores al régimen de Stalin, la persecución a los Trotskistas o aquellos que se salieran de la doctrina estalinista que quedaron latentes en el XV congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética PCUS, en el cual se expulsó a los Trotskistas a Zinóviev y Kámenev, éstos últimos se retractaron y fueron readmitidos en el partido aunque no recuperaron sus puestos dentro del PCUS en 1934 con el comienzo de la gran purga y tras el asesinato de Sergéi Kírov, fueron expulsados del partido, arrestados y forzados a admitir su “complicidad moral”, tras lo cual fueron condenados a diferentes periodos de condena en Agosto de 1936 ambos fueron condenados a muerte en un juicio farsa. Después de expulsar a Trotsky del partido, fue deportado a Kazajistán y definitivamente expulsado de la URSS. En 1929 hasta su muerte, mantuvo una firme oposición al Estalinismo hasta su asesinato, en México, el 21 de agosto de 1940. Bajo estas circunstancias, llegan a España el embajador soviético Marcel Rosenberg, acompañado de de un gran séquito que incluía, como jefe de la misión militar soviética, anterior jefe del servicio de inteligencia militar, el general Jan Berzin junto a otros consejeros soviéticos, entre ellos Goriev y kulik y los mariscales Malinovski y Rokossovki y koniev, oficiales del ejército rojo, que lucharon bajo una serie de disfraces, entre ellos el coronel Lazar Stern, bajo el alias de general Emilio Kleber, que ganó fama mundial como salvador de Madrid, o Dimitri Paulov, apodado Pablo, el más capaz de los jefes tanquistas, que llegaría a ser ministro de defensa Polaco tras el final de la II guerra mundial.

En lo que respecta a la ayuda logística para la guerra contra los sublevados, los rusos aportaron, según algunos autores, en armamento:
680 aviones
331 carros de combate
1.699 piezas de artillería
60 coches blindados
450.000 fusiles
20.486 ametralladoras y fusiles ametralladores
30.000 toneladas de munición

El coste de esta ayuda militar fue de 500 millones de dólares en oro de la época una cantidad exorbitada para la ayuda prestada.



Por otro lado agentes del NKVD, encabezados por el futuro desertor Alexander Orlov, que llegó en Septiembre de 1936 para perseguir cualquier desviación de la doctrina estalinista en la España republicana éstos actuaron de forma clandestina en la zona Republicana durante toda la guerra y es que en el fondo, una de las principales preocupaciones de Stalin era la influencia e infiltración Trotskista en la República Española, debido a que su triunfo le podría haber desplazado como garante de la revolución Marxista, por este motivo envió agentes del NKVD a España para eliminarlos físicamente también en el principal centro de reclutamiento de las Brigadas Internacionales (BI) en Paris, el NKVD interrogaba a todos los voluntarios que no pertenecían al partido e incluso a muchos voluntarios, se les pedía el pasaporte antes de entrar en España, luego los pasaportes eran enviados por valija diplomática a Moscú. Se sabe que por este procedimiento, se hicieron con al menos 2000 pasaportes Norteamericanos, los cuales luego sirvieron al NKVD para introducir agentes ilegales en este país.

En Albacete, la base de la BI estaba bajo el control de la dirección política del Komintern, encabezado por André Marty, responsable Francés del Comité Ejecutivo de la Internacional Comunista, quien durante años, había trabajado para los servicios de espionaje militares soviéticos y colaborado, de manera activa, en la guerra encubierta del NKVD contra el Trotskismo, se puede decir, que Marty fue uno de los comunistas, no Ruso más obsesionado con la eliminación de los detractores del estalinismo de toda índole con el llegó un gran número de funcionarios del Komintern, entre ellos, los delegados Italianos Luigi Longo y Giuseppe de Vittorio, que detestaban el fanatismo de Marty. Aunque también estalinistas convencidos, como el futuro líder de la Alemania Oriental, Walter Ulbricht, el cual dirigía una unidad del NKVD que localizaba Trotskistas en las BI procedentes de Alemania, Austria y Suiza.
Marty siguió su estela sangrienta y despiadada en la caza contra los Trotskistas uno de sus colaboradores escribiría de él:

“Para Marty el enemigo estaba mas dentro del territorio Republicano que al otro lado de las líneas”

Debido a su conducta, al final fue llamado a dar explicaciones ante los dirigentes comunistas franceses en París, donde admitió sin reservas, el haber ordenado fusilar a 500 brigadistas, declaro que habían cometido toda clase de delitos y que se habían encargado del espionaje franquista.

Y es que en realidad, los Rusos, no provocaron las divisiones en el bando Republicano, pero sí las alentaron, con su persecución de los herejes del Estalinismo, los cuales en España Republicana, eran según su criterio, fundamentalmente Trotskistas y militantes del POUM.

Las diferencias entre los Trotskistas y los Estalinistas estaba en las formas de desarrollar el Marxismo- Leninismo y quedaron plasmadas en el XIV congreso del partido comunista de la Unión Soviética en Diciembre de 1925, allí se vieron las caras las dos corrientes de pensamiento, después de la muerte de Lenin en Enero de 1924, mientras Trotsky defendía la teoría de la Revolución Permanente, Stalin defendía la teoría del Socialismo en un sólo país. Ésto y la pugna despiadada por el poder, les llevó a convertirse en acérrimos enemigos, llegando a acusar a los Trotskista de agentes contrarrevolucionarios, lo cual los acabó poniendo en la lista de enemigos del pueblo Ruso, tras el congreso XV celebrado del PCUS en 1929.

En el contexto anterior, podemos decir que cuando estalló la guerra civil española, se encontraba el POUM, el cual no aceptaba los postulados Estalinistas.
El Partido Obrero de Unificación Marxista fue fundado en 1935, en un momento decisivo de la II República por la unión de la Izquierda Comunista de España (ICE), con el Bloque Obrero Campesino (BOC).

El ICE era un partido de origen Trotskista, aunque para esas fechas había roto con esos postulados, había sido fundado por Juan Andrade y Andreu Nin, éste ultimo había sido secretario personal de Trotski en Moscú, también formó parte de la Oposición de Izquierda que se oponía al ascenso de Stalin dentro del PCUS, en 1930 abandonó la URSS.

El BOC era un partido comunista implantado sobre toda Cataluña, su máximo dirigente era Joaquín Maurin había sido dirigente de la Federación Comunista Balear, federación territorial del PCE que se escindió de este partido en 1930.

El POUM criticó, lo que consideraba la degeneración burocrática y totalitaria de la revolución Rusa de la mano de Stalin, fue el único partido que condenó Los Procesos de Moscú, en su periódico “La Batalla”. A pesar de ser un partido Marxista revolucionario, en el POUM había pluralidad de tendencias internas.
Formaron parte del Frente Popular y en las elecciones de 1936, Joaquín Maurin, secretario general del POUM, fue elegido diputado por las Cortes Republicanas, en sus discursos parlamentarios denunció que el gran peligro contra la República no era el movimiento huelguista, ni la ocupación de tierras de la primavera de 1936, sino la conspiración militar que se estaba gestando y la violencia política derechista.

Cuando estalló la guerra, a Maurin le sorprendió el conflicto en Galicia organizando el POUM, debido a que en Galicia triunfó el alzamiento militar. Éste intento escapar hasta zona Republicana, pero fue detenido en Jaca y encarcelado bajo el nombre falso de Máximo Uriarte, paso toda la guerra civil en la cárcel. En 1944 fue juzgado y condenado a 30 años de cárcel, fue indultado en 1946, se exilio a Estados Unidos donde murió el 5 de Noviembre de 1973.

Con la desaparición de Maurin de la escena, Nin pasó a ser secretario ejecutivo del POUM, éste fue un fiel defensor de la revolución colectivizadora, desarrollada en Cataluña en 1936 consideraba que la guerra y la revolución estaban intrinsecamente unidas el 21 de Julio de 1936 el POUM y la CNT , junto con el resto de las fuerzas políticas de Cataluña, se creó Comité Central de Milicias Antifascistas (CCMA), disuelto en Octubre de 1936. También participó activamente en las instituciones catalanas, siendo consejero de justicia de la Generalitat hasta diciembre de 1936, cuando fue expulsado del gobierno catalán por las presiones del Partido Comunista de España (PCE), tras las cuales estaban los agentes del Estalinismo.

En los hechos de mayo de 1937, el POUM se puso de parte de los anarquistas, aunque en el artículo de Agustí Gillamón titulado:

“La izquierda del POUM en Mayo de 1937. Militancia y pensamiento político de Josep Rebull”

Deducimos que la cúpula del POUM no era partidaria de ese levantamiento, aun así, ésto supuso que inmediatamente el PCE pidiera la ilegalización del POUM. En ese mismo mes, el jefe del Departamento de Inteligencia Extranjera de la Cheka (INO) Slutski, informó al NKVD desplegado en España “Toda nuestra atención está concentrada en Cataluña y en nuestra lucha despiadada contra los bandidos Trotskistas, los fascistas y el POUM”. En principio el gobierno de Largo Caballero, trató de resistir a las presiones Soviéticas, pero tras su caída, su sucesor Juan Negrín, menos reacio a tales maniobras, sentenció al POUM.

El 16 de Junio de 1937, Andreu Nin, junto a otros dirigentes del POUM como Gorkin o José Escude, fueron detenidos al haberse descubierto entre los papeles incautados a una red de la quinta columna de Madrid, en los cuales se demostraba la relación entre el POUM y una red de espionaje de los sublevados. Estos documentos eran una falsificación hecha por el NKVD, para poder eliminar a un partido político contrario al estalinismo el 22 de junio, por orden del general Orlov que actuaba bajo las ordenes de Stalin, fue asesinado Andreu Nin, máximo dirigente del POUM, tras ser torturado para que admitiera pertenecer al espionaje muchos soldados del POUM fueron ilegalmente fusilados después de consejos de guerra sumarísimos, las colectividades fueron disueltas definitivamente en agosto de ese mismo año por el ejercito Republicano y en ese momento, termino el intento de crear una sociedad Marxista plena. Al cabo de poco tiempo, también otro antiguo secretario de Trotski, Irwin Wolf fue secuestrado y asesinado por el NKVD en Barcelona.

A partir de este momento, los esfuerzos de guerra del bando Republicano, tomaron una sola dirección política y militar, que era la de luchar contra los sublevados, pero ya era demasiado tarde, Franco se había consolidado como cabeza visible de los sublevados y en las filas Republicanas existían recelos a otra purga, los cuales crearon divisiones irreconciliables.

El 1 de abril de 1939 terminó la guerra civil española, con el desastroso final para el bando Republicano, que había sido incapaz de cohesionarse y de luchar en una sola dirección, pero evidentemente, la pregunta sigue sin una respuesta clara realmente, ¿fue el Estalinismo, el salvador o el verdugo del bando Republicano?, después de leer lo anterior y mucho más, uno llega a la conclusión inevitable que el problema de los republicanos fueron un cúmulo de problemas. Uno de los cuales era, que la ayuda soviética, además de estar sobrevalorada económicamente, está condicionada políticamente y lo podemos ver bien a las claras, dada la conducta del NKVD o del Komintern a la hora de perseguir a aquellos que nos les interesaban, si bien es cierto que el POUM, junto con los Anarcosindicalistas, se levantaron contra la república en un momento en el que había que estar cohesionado y luchar todos en una misma dirección. No es menos cierto, que en el caso del POUM, esta organización ya estaba siendo hostigada por el PCE por orden de Stalin, por ser un partido disidente de la visión Estalinista de Marxismo- Leninismo y estar más próximo a las teorías Marxistas de la colectivización que quedaría encuadrado en el tercer paso de una revolución comunistas y eso es algo que incluso Santiago Carrillo reconoce en sus memorias diciendo:

“Un análisis posterior, menos apasionado, más objetivo, tiene que llegar a la conclusión de que el hostigamiento contra el POUM, la fiebre anti trotskista, tuvo que crear una situación de acorralamiento propia a lanzarse a una aventura como aquella, máxime cuando en Cataluña, un sector Anarcosindicalista, estaba dispuesto a participar en ella, disgustado con la política de su propia organización tras el ingreso de la CNT en el gobierno, que amenazaba lo que ellos consideraban la revolución libertaria en Cataluña”




A renglón seguido Santiago Carrillo sentencia en sus memorias:

“Éste a mi juicio, fue el factor negativo que tuvo la ayuda de la Unión Soviética”

Resulta evidente, que el papel en general que jugo la ayuda soviética a la República, desde mi punto de vista, supuso, como digo al principio, un balón de oxígeno para la defensa militar de la República, que los dirigentes de ésta no supieron jugar. Por otro lado, con la muerte del Marxismo en la Unión Soviética, desde el momento que Stalin accedió a la jefatura del PCUS, supuso que la ayuda a la República estuviese condicionada desde el principio por que el Estalinismo, estaba demasiado preocupado en eliminar a la disidencia y ésto dividió más que unió. Los excesos de hombres como Marty o el asesinato de Nin, la purga en general dentro de las filas republicanas, nos dicen que esta ayuda no fue todo lo sólida y eficiente que debería de ser, y es que la ayuda Estalinista a los republicanos, lejos de ser el impulso necesario, a éstos los condiciono enormemente en el plano político internacional y les restó reconocimiento al estar respaldados por un régimen que muchos gobiernos, en aquellos días, temían más que al propio Hitler, pero para ser honestos, hay que decir que sin esta ayuda, la república no hubiese sobrevivido y es por eso que, en este sentido hoy podemos afirmar que la ayuda soviética fue una salvación momentánea para la II República Española.





Salud y República
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