miércoles, 2 de febrero de 2011

LAS REVUELTAS POPULARES EN ORIENTE MEDIO



La corriente de pensamiento que esta agitando las sociedades tunecinas o egipcias, esta construyendo desde la base un nuevo horizonte que sociopolítico en una de las zonas del mundo más desestabilizadas, el hambre de libertad y de derechos de esas sociedades nos demuestra a los occidentales que no son tantos los que quieren emigrar a otros países ni a tantos a los que les interesa abrazar los parabienes que la sociedad occidental les ofrece.

Es por ese motivo que desde occidente estas revueltas populares tiene una doble lectura puesto que por un lado, para el ciudadano medio la realidad tangible es que es necesario que esas sociedades se democraticen de forma que se creen instituciones tan solidas y democráticas como las nuestras, creando sociedades las cuales puedan avanzar hacia una socialdemocracia similar a la que tenemos aquí, por otro lado existe la otra lectura que hacen los políticos y aquellos que tienen una visión global y en retrospectiva sobre la estabilidad socioeconómica global, puesto que no hay que olvidar que el gobierno Egipcio es un gobierno aliado de los Estados Unidos los cuales a su vez garantizan la estabilidad en la zona frente a los países partidarios de una guerra abierta con Israel creando un frente común árabe que debilite la posición de occidente el la zona, también hay que tener en cuenta el estratégico enclave del canal de Suez el cual puede hacer que se dispare a un mas el precio del petróleo – Algo que ya esta pasando - y ponga las débiles economías occidentales en quiebra, dada su dependencia del petróleo.

En definitiva debemos pensar que es positivo que esos países se liberen de la opresión de sus corruptos dirigentes, aunque no hemos de olvidar que fueron y son los gobiernos occidentales los responsables de las miserias de esos pueblos, no olvidemos que nuestro progreso absorbe el 80 % de los recursos del planeta y que una gran parte de la materia prima sale de yacimientos situados en esos países y trabajados por salarios de miseria por ciudadanos que hoy demandan a sus dirigentes algo que nuestras sociedades comenzaron hacer a mediados del siglo XIX.

Antonio Garcia Leal ®

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