viernes, 16 de enero de 2015

CUANDO LLUEVE ME MOJO LOS PIES

Resulta paradójico que en el municipio donde vivimos cuando llueve nos tengamos que preocupar de no mojarnos la cabeza, llevando con nosotros un paraguas, y aún así hacemos lo que hacemos es mojarnos los pies.

Este fue uno de los descubrimientos que hice cuando vine a vivir al municipio allá por marzo de 2006. De camino a casa, desde la estación de tren, me cogió un aguacero considerable, y yo, acostumbrado a las fachadas de mi Barcelona natal, trataba de pegarme en los edificios para protegerse de la lluvia bajo el paraguas artificial en que se convierten los balcones cuando llueve. Sin embargo, cuando quise darme cuenta, el agua de un pluvial me había dejado los pies calados. Ante esto y pasados unos días, conversando con gente de toda la vida de Vendrell, me explicaron que los pluviales dan a la calle para no saturar la red cloacas en caso de lluvia, no sea que hubiera otra inundación como la de 2000.

Ahora que ya llevo unos años establecido en el municipio, y que he aprendido la lección, cuando llueve no me acerco a los edificios. De este modo, me pregunto si alguien en algún momento no se ha planteado dar solución a este problema porque, si bien me parece del todo razonable que para no saturar el sistema de cloacas por la lluvia, los pluviales estén conectados a la calle, creo algo se debería hacer para que cuando llueva el agua de lluvia no nos moje los pies a los ciudadanos del municipio. Por ello, dada mi vocación propositiva, creo que puedo anunciar que yo pondré mi granito de arena para que el Ayuntamiento de Vendrell ponga solución a medio y largo plazo a este problema en beneficio todos los vendrellenses y vendrellenques (si es que el ayuntamiento quiere sacarla adelante).

Como primera medida propondré que el Ayuntamiento redacte una normativa técnica, para las viviendas de nueva construcción, que regule que los pluviales deben ser conectados de forma que desaguan en la calzada y que la normativa contemple los pluviales existentes para dar pautas para su conexión. La segunda será que el Ayuntamiento redacte un plan de trabajo, a medio y largo plazo, para ir conectando los pluviales existentes a través de planes de ocupacionales creados específicamente. En tercer lugar, pedir que se modifique la ordenanza 21, relativa a la apertura de zanjas en la vía pública, obligando a las empresas, que abran la calle donde hay pluviales, conectar su salida a la calzada.

Finalmente, me gustaría hacer mención en este artículo que, a veces a pleno sol y con un calor abrasador, para algunos pluviales del municipio el agua jabonosa del cubo de fregar baja por la calle mojándonos también los pies. Ante esto lo único que puedo recordar a los vecinos y vecinas de nuestro querido municipio es que esto es un problema de civismo y que invito a todos a reflexionar.





Antonio Garcia Leal ®
Coordinador de redes ICV El Vendrell
http://instagram.com/tatarlak/
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